un intenso monólogo coral interpretado por cuatro actrices

En un pequeño pueblo costero, Manuela Martínez es interrogada por la policía acusada del asesinato de Virginia Perales, la dueña de la casa donde trabajó más de treinta años. Ella insiste en su inocencia, pero su declaración abre un oscuro pasaje del pasado: un crimen cometido dos décadas atrás. En ese interrogatorio, entre recuerdos, silencios y verdades que queman, Manuela desvela los hilos invisibles que la llevaron a planear una venganza.

“El pozo seco” es un intenso monólogo coral interpretado por cuatro actrices. Cuatro voces que dan cuerpo a una misma mujer en distintas edades y estados de conciencia. La obra profundiza en la herida del machismo cotidiano y en cómo éste modela la vida, la culpa y la resistencia de las mujeres. Con un lenguaje poético y una puesta en escena sobria pero poderosa, “El pozo seco” interpela al espectador desde lo íntimo y lo social, recordando que el pozo del que no brota el agua es, muchas veces, el alma de quien ha sido silenciada demasiado tiempo.

Lo que dice la crítica

"El Pozo Seco: una experiencia teatral fuera de la grilla comercial".

Laura Vaillard-VidaSurrealista

El Pozo Seco es una apuesta distinta. Una muestra de que en el teatro todavía queda mucho por explorar y de que las voces emergentes tienen mucho que aportar. Este tipo de dramaturgia desafía las formas tradicionales y propone nuevas maneras de habitar el escenario.


Por qué programar El Pozo Seco

“El pozo seco” conecta de manera directa con el público contemporáneo desde una historia íntima, emocionante y profundamente humana. La obra aborda temas de gran vigencia —la violencia silenciosa, el peso de la culpa, la memoria y la resistencia femenina— sin caer en el panfleto, apostando por una dramaturgia poética y una narrativa de suspense que mantiene al espectador atrapado hasta el final.

Su estructura de monólogo coral, interpretado por cuatro actrices encarnando distintas edades y estados emocionales de una misma mujer, ofrece una experiencia escénica original y de gran fuerza interpretativa. La propuesta combina intensidad emocional, calidad textual y una puesta en escena sobria que favorece la cercanía con el público y la versatilidad de exhibición.

Además, “El pozo seco” dialoga con una preocupación social plenamente vigente: cómo las heridas del machismo cotidiano atraviesan generaciones y moldean la identidad de las mujeres. Esta dimensión social convierte la obra en una excelente propuesta tanto para programación general como para circuitos de teatro contemporáneo, campañas institucionales, festivales y actividades vinculadas a igualdad y memoria.

La sencillez de producción y el peso del trabajo actoral hacen de “El pozo seco” una obra adaptable a diferentes espacios escénicos, capaz de generar coloquio, reflexión y una fuerte implicación emocional del espectador.